Acerca de la firma electrónica



 


 

¿Qué es la Firma Electrónica Certificada?

La firma autógrafa ha sido el instrumento legal para manifestar la voluntad de un acto a través del papel y se ha convertido en uno de los elementos de la identidad; sin embargo, en la actualidad la evolución que ha tenido este concepto, producto de la incorporación de las tecnologías de la información en todas las actividades del ser humano, hace necesaria la implementación de otras formas de identificación pero que a la vez se refieran a la misma manifestación de la voluntad, por lo que un instrumento jurídico-tecnológico que se ha venido impulsando para tal efecto, entre otros, es la Firma Electrónica Certificada, es decir, tiene el mismo valor jurídico que la firma autógrafa, aunque se plasma en un medio intangible, pero nos vincula a un mensaje que puede atribuirse efectivamente, como consecuencia del ejercicio de nuestra voluntad.

 

Lo anterior, se traduce en el uso y manejo de documentos electrónicos o escritos, que avalados por la firma electrónica certificada, tendrán el mismo valor que los signados por la firma autógrafa, sin alterar normas relativas a la celebración, formalización, validez y eficacia o cualquier otro acto jurídico.

 

La Firma Electrónica Certificada, constituye el instrumento para dotar de seguridad, validez y certeza jurídica a los documentos que entonces serán documentos electrónicos y que generan las dependencias del Poder Ejecutivo.

 

El proceso para consolidar lo anterior, inicia con la solicitud que realizan los funcionarios públicos mediante un formato dirigido a la Autoridad Certificadora, que corresponde al Poder Ejecutivo del Estado; como respuesta, la propia Autoridad Certificadora evalúa el cumplimiento de los requisitos establecidos en la Ley Sobre el Uso de Medios Electrónicos y Firmas Electrónicas para el Estado de Colima y su Reglamento para con base en ello, emitir un Certificado que incluye dos llaves, una llamada pública y otra privada, es decir, dos claves diferentes.

 

La llave pública es la única clave que conserva la Autoridad Certificadora y la publica en un listado que forma parte de este mismo sitio web.

 

La llave privada es la denominada confidencial porque solo permanece en poder del funcionario; de esta forma, se garantiza su privacidad, seguridad y confidencialidad.

 

La conjunción de ambas llaves, la pública del emisor y la privada del receptor, permiten abrir el documento, mismo que en la parte inferior contendrá el código de la Firma Electrónica que a su vez, se conformará de la llave privada del emisor y el contenido del documento que acredita, de tal forma que cada documento que se firma electrónicamente tendrá una firma única, es decir, la firma electrónica depende de la interrelación de tres elementos: la digestión del contenido del documento, la llave privada y el notario de tiempo.

 

Es la Autoridad Certificadora quien valida la autenticidad de la Firma Electrónica Certificada y una vez que lo hace, incorpora la fecha y hora en que se firmó, es decir, el notario de tiempo que representa los componentes de la cadena que se imprime en la parte inferior del documento.

 

Otra forma de aplicar la Firma Electrónica es mediante el estampado de la misma en un documento impreso también con Firma Electrónica, en donde el funcionario firma el documento con su llave privada y el usuario lo puede consultar a través de cualquier dispositivo electrónico, además de imprimirlo; este documento también tendrá la Firma Electrónica conformada por la llave privada del funcionario y el contenido del mismo; la manera de comprobar su autenticidad es mediante el número de folio que el documento tiene impreso y que servirá de referencia para la verificación de integridad y autenticidad, en el apartado validación.col.gob.mx incluido en esta página de internet.